El bibliotecario de orquesta

Introducción a la profesión
El bibliotecario de orquesta es un especialista en música que trabaja en un ambiente de biblioteca musical. Ya que una biblioteca musical contiene música de muchos estilos, medios y períodos, el bibliotecario de orquesta debe ser un músico en el sentido más amplio de la palabra. Son profesionales a cargo del cuidado y de la gestión del fondo musical de una orquesta. Se necesita tener aptitudes y formación musical y de bibliotecario.

Funciones de un bibliotecario musical
La biblioteca musical es a menudo,  un centro donde se organizan actividades para toda la orquesta. Las actividades típicas de un bibliotecario musical incluyen: organizar y mantener el fondo musical, proveer servicios para el personal y los miembros de la orquesta, responder a preguntas de investigación o referencia y hacer recomendaciones sobre la adquisición de material impreso o audiovisual. Cada vez más, el bibliotecario musical se interesa por el desarrollo de nuevos métodos o estrategias para gestionar la biblioteca, como por ejemplo, métodos de almacenamiento y conservación de materiales, gestión del archivo, colección de grabaciones sonoras, y sistemas automáticos   de organización y recuperación de información.

Además de estas importantes funciones, las actividades de un bibliotecario musical deben reflejar el tipo de institución de la cual el/ella es responsable, es decir, orquesta sinfónica, orquesta de ópera, orquesta de ballet u organización académica.

El Bibliotecario de la Orquesta Sinfónica
El bibliotecario de la orquesta, organiza y prepara toda la música necesaria para los conciertos sinfónicos. Además de adquirir la música a través  de editores o distribuidores musicales, también puede ser adquirida por otras fuentes. Una cantidad importante de música todavía está protegida por leyes de derechos de autor y solo está disponible mediante contratos de alquiler.

Tareas Administrativas
El bibliotecario de orquesta puede Asistir a las reuniones de programación de conciertos, la organización de la producción del concierto y puede informar a la administración de detalles musicales tales como tiempos, instrumentaciones, y personal necesario. Algunos bibliotecarios de orquesta preparan el programa de mano y redactan y/o editan notas para el programa de sus conciertos. En muchas orquestas, el bibliotecario principal se responsabiliza de la gestión del departamento y de la elaboración del presupuesto.

Programación y Preparación de Partituras
Antes de cada concierto, la información acerca de la música programada, se obtiene de la biblioteca. Puede ocurrir que el director musical, director invitado, redactor del programa de mano, gerente, solistas y músicos de la orquesta necesiten estudiar o mirar las partituras en preparación para el concierto.

Preparación musical
El bibliotecario de orquesta colabora con los directores y solistas respecto a los requisitos específicos necesarios para la preparación precisa de la música. Los arcos, números y letras de ensayo y números de compás deben ser los mismos en  la partitura del director y en las partes de los músicos. También se pueden requerir correcciones de tiempos, dinámicas, articulaciones, fragmentos insertados, cortes y transportes al tono o a la tesitura preferida del cantante. Debido a errores o incoherencias en ediciones publicadas, la música puede requerir también de correcciones adicionales.

Para ciertas obras, el bibliotecario de orquesta puede considerar necesario colaborar con otras instituciones y orquestas para encontrar e identificar fuentes, ediciones, tonos y versions especiales. Una vez hechas estas tareas, el bibliotecario de orquesta puede preparar las carpetas para los músicos. Esta tarea debe estar terminada mucho antes de cada serie de conciertos para que los músicos tengan tiempo para practicar. Nota: cuando un director invitado interpreta el mismo repertorio con varias orquestas, los bibliotecarios de cada orquesta pueden compartir las mismas partituras.

Algunos bibliotecarios son responsables de proporcionar arreglos y orquestaciones especiales o copias manuscritas de música. El personal de la biblioteca a menudo participa en la coordinación de la elaboración de obras musicales por encargo.

 
Uso de ordenadores
Aparte del amplio conocimiento musical necesario para ser un buen bibliotecario de orquesta, la aparición de bases de datos informatizadas, herramientas de investigación, y programas de notación musical ha aumentado la dependencia del bibliotecario respecto del ordenador. Muchos bibliotecarios de orquesta utilizan una funcional base de datos informatizada que contiene información sobre el compositor, la instrumentación e historia de las representaciones de las obras sinfónicas más comunes. Otros bibliotecarios han creado sus propios sistemas de organización.

El uso de internet, ha facilitado a los bibliotecarios de orquesta el acceso a información; particularmente a materia  de investigación y de referencia. El correo electrónico también ha aumentado enormemente la comunicación entre bibliotecarios profesionales y ha proporcionado oportunidades excelentes para establecer contactos e intercambiar información.

Ya que muchos bibliotecarios de orquesta deben estar preparados para poder hacer cambios musicales de última hora, como transportes o correcciones musicales, es extremadamente útil poder usar un programa de notación musical informatizado. Estos programas procesan información digital introducida mediante un teclado musical informatizado (MIDI), para crear a mano desde una simple línea de músical  hasta una compleja partitura general completa. Una vez que la música esté en formato digital, el bibliotecario podrá  hacer los cambios necesarios.

Oportunidades profesionales de la especialización
Aparte de las orquestas sinfónicas, otras instituciones ofrecen oportunidades profesionales especializadas. Algunas de ellas incluyen compañías de ópera o ballet, bandas profesionales o militares, grupos de cámara, bibliotecas académicas,  editores y distribuidores musicales, fundaciones,  estudios cinematográficos, de grabación y de  televisión, y como bibliotecario personal de un director, arreglista o solista.

El Bibliotecario de Ópera
El bibliotecario de ópera se enfrenta a muchos desafíos particulares. La naturaleza de este trabajo requiere que el bibliotecario sea flexible y se adapte a contínuos cambios como marcar nuevos cortes musicales o suprimirlos,  insertar fragmentos musicales adicionales y transportes de arias a tonos mas cómodos para algún cantante. Estos desafíos requieren que el bibliotecario facilite la temprana colaboración entre el director, la gerencia, el bibliotecario, los cantantes y agentes, meses antes del concierto para asegurar la preparación apropiada y oportuna de las partes y partituras.

El bibliotecario de ópera también se responsabiliza de comunicar información pertinente (y los cambios subsiguientes) a todos aquellos implicados en la producción, incluyendo los directores de escena, regidores, escenógrafos e iluminadores, repertoristas, asistentes musicales, apuntadores, directores de banda, solistas y miembros del coro y ballet.

El bibliotecario de ópera también debe encargarse y trabajar con una extensa colección vocal, supervisando la compra, cuidado, y préstamo de estos materiales, así como también la producción de partituras vocales que no estén a la venta. Tales partituras especiales pueden necesitar una nueva traducción, transliteración, o pueden ser una compilación de materiales de varias fuentes. En ciertas situaciones el bibliotecario puede ser responsable de la preservación de materiales antiguos, especialmente aquellos con anotaciones musicales irremplazables e incunables de compositores o directores.

El Bibliotecario de Ballet
El bibliotecario de ballet tiene responsabilidades  muy específicas en el ámbito de la danza, ya que la música está sujeta a grandes revisiones y adaptaciones determinadas por el coreógrafo. Las coreografías de danza,  a menudo necesitan  cortes y cambios en la secuencia de la música. Por lo tanto, el bibliotecario debe ser capaz de hacer cortes lógicos, teniendo en cuenta las tonalidades, las modulaciones, y los cambios musicales. El bibliotecario puede tener que transcribir música de una grabación o de una versión de piano que el coreógrafo o director de la compañía modificó previamente.

Un bibliotecario que trabaja para una compañía de ballet debe conocer el repertorio común de ballet y los principales coreógrafos de aquellos trabajos. Muchas veces hay editadas diferentes  adaptaciones y arreglos de éstas obras estandard. Por ejemplo, hay varias obras tituladas Romeo y Julieta, sin embargo, cada coreógrafo utiliza sus propios arreglos musicales.

Los bibliotecarios de ópera y ballet se convierten en un recurso para otros bibliotecarios musicales, ofreciendo consejo y asistencia en la localización y la preparación de la música dentro de sus especialidades. Esta música se encuentra muchas veces fuera del repertorio sinfónico común.

El Bibliotecario Académico
El bibliotecario musical en un ambiente académico generalmente tiene las mismas responsabilidades que un bibliotecario de una orquesta. Sin embargo, el bibliotecario académico supervisa la preparación de la música para multiples grupos entre los que se incluyen, orquestas, bandas, grupos de jazz y música de cámara, proporcionando también música para clases magistrales y clases de repertorio.

Una institución académica proporciona desafíos muy particulares. Con el cambio constante de personal y directores, las indicaciones musicales cambian constantemente ya que no hay unas indicaciones estandard para todos los grupos. En comparación con otro tipo de biblioteca musical, se puede también requerir del bibliotecario académico que haga la biblioteca más accesible para los músicos,  ya que los estudiantes necesitan tener un acceso más frecuente a las partes individuales para estudiar y para audicionar, así como a partituras de estudio y grabaciones de audio.

El Bibliotecario de Banda
El bibliotecario de banda también tiene muchas de las mismas responsabilidades que un bibliotecario de orquesta, con la excepción obvia de marcar arcos. El ámbito de trabajo del bibliotecario de banda depende solo de las actuaciones que la banda presente. Algunas bandas militares actúan varias veces cada día, y a veces tocan música distinta en cada representación. Otras bandas profesionales presentan sus conciertos habituales y largas giras de conciertos.

Otras salidas profesionales
Ya que muchos bibliotecarios de música son también musicólogos, compositores, críticos o intérpretes, pueden dedicarse también a  enseñar, componer, y/o escribir sobre  música. Como bibliotecario musical, se les puede pedir que organizen cursos de formación para el personal de la orquesta, investigadores o el personal interno. Fuera de la biblioteca, dentro del ámbito de la enseñanza, pueden dar clases de bibliografía musical u otras asignaturas dentro de su especialidad. El bibliotecario también puede colaborar con la organización como conferenciante invitado o como representante en algunos eventos especiales.

Un bibliotecario que se interesa en tener un papel más activo en el mundo de la archivística musical puede publicar estudios bibliográficos u otras obras eruditas. Éstas podrían incluir la preparación de nuevas ediciones o el listado de erratas de música en ediciones previamente publicadas. El bibliotecario puede hacer críticas literarias o participar en comisiones locales o nacionales que traten temas tales como el almacenamiento de la información y la recuperación informatizada, catalogación, grabaciones de audio/vídeo, formación para bibliotecarios, conservación y archivística, gestión bibliotecaria, gráficos informatizados, y otros avances
técnicos.

Prácticas de formación
La formación  para el trabajo de bibliotecario musical debe incluir un amplio e intensivo conocimiento de todos los aspectos de la música y las humanidades. Esta carrera exige una combinación de educación teórica y amplia experiencia práctica en una institución musical. La mayoría de los bibliotecarios musicales tienen  estudios secundarios en alguna rama musical, y muchos tienen cursos adicionales de postgrado y licenciaturas en música u otros campos relacionados.

En 1997, ningún instituto, conservatorio, o universidad ofrecía  una carrera oficial o licenciatura en archivística musical.. La mayoría de las escuelas de música y muchas de las escuelas de ciencias de la información bibliotecaria tienen programas que ofrecen una variedad de cursos relacionados que se pueden aplicar a la archivística musical.. Las mejores oportunidades de formación se encuentran en las bibliotecas de las grandes orquestas que trabajan en conjunto con acreditados programas de música o licenciaturas en archivística.

Un interinaje  en una de estas entidades proporciona al buen estudiante, los conocimientos básicos, un sentido del ritmo de trabajo y estructura organizativa del funcionamiento de una biblioteca musical, y una experiencia muy valiosa en todos los ámbitos de una biblioteca musical. La formación profesional y la experiencia no se pueden reemplazar. Muchos bibliotecarios musicales empezaron su formación en grupos  escolares y orquestas locales  o trabajaron como asistentes bajo la tutela de un bibliotecario con experiencia. Esta experiencia como aprendiz es la
forma más  común y  útil  de desarrollar las técnicas efectivas del bibliotecario musical.

Conocimientos prácticos
El bibliotecario musical también necesita un conocimiento profundo del repertorio sinfónico, estilos de notación musical, lectura de claves, transposición de tonos, orquestación, y las características interpretativas de todos los instrumentos.

Ya que la información indispensable sobre música y ediciones musicales está publicada en muchos países y en todos los idiomas, es útil poder leer en alemán y al menos en una lengua románica, para la catalogación e investigación bibliográfica básica. El estudiante debe estar familiarizado con la historia y la literatura de la música clásica y popular. Ya que el bibliotecario  musical usa recursos de otras disciplinas, el estudiante se beneficiaría de ampliar sus conocimientos en diferentes campos de la humanística.

La gestión de una biblioteca  musical requiere buenas habilidades organizativas. Un buen bibliotecario  musical tiene la habilidad de trabajar  a un ritmo rápido con prioridades que cambian constantemente. Buenas habilidades interpersonales también son ventajosas ya que el bibliotecario  musical debe relacionarse a diario con individuos de todos los niveles de la organización.

El ámbito de la archivística musical es relativamente pequeño y selectivo. Es una profesión que muchas veces atrae al que tiene cualidades organizativas, o  al intelectual curioso y seguro de sí mismo que se quiere relacionar directamente con artistas, músicos, y directores durante la producción e interpretación de conciertos musicales.